martes, 25 de enero de 2011

NUNCA ESTUVE AQUÍ

Nunca estuve aquí y por "aquí" me refiero al ahora o a la vida que se yo. Tengo la sensación de haber estado ausente de mi vida todo este tiempo. No me puedo creer que tuve infancia, que jugué, anduve en bicicleta , fui a la escuela, tuve amigos y todas esas cosas de gente normal.
Todo es borroso en mi memoria. Ex compañeros de secundaria me mandan cálidos saludos por Internet y proponen reuniones que no me interesan ya que no me acuerdo de ellos. ¿de que podríamos hablar? ¿de alguna travesura adolescente, de una preceptora que despertaba las más exóticas de las masturbaciones? ¿de cosas que jamás compartimos?
Los que trabajaron conmigo me encuentran por la calle y se ofenden porque no los reconozco. Hasta han llegado al extremo de cruzarme el brazo en la cara para detenerme y decirme ¡hey loco, soy yo! ¿no me saludas más? Y uno se hace el tonto, menciona distracciones que vienen con la vejez, habla intrascendencias y se va preguntándose ¿quien carajos era este?
Todo así. A veces miro a mi familia sin tener sentido de pertenencia. Como sentarse en un bar a comer con extraños; ruido de conversaciones, ajases de compromiso, mímicas de sí o no a los postres y el mate.
No estoy allí. Me busco sin tener idea de donde o como. No hay rastros míos en ningún lugar. Nunca me gustó sacarme fotos, no colecciono nada, veo un par de premios y diplomas en la pared sin saber de donde han salido en fin, estoy seguro que debo haber sido alguien pero no sé quien.
Mis hermanos (esos amables extraños) me comentan de mi madre. Fui a verla y me encontré con una anciana postrada que no me reconoce La situación es embarazosa. surgen explicaciones de ancianidad, senilidad y los remedios ¿viste? pero sospecho que es la única lúcida de todos. Ella sabe quien soy pero se llevará el secreto a la tumba.
MI padre ha muerto. eso dicen y me muestran fotos en donde veo un tipo igual a mí algo más canoso. Es una burla pienso, si este tipo es mi reflejo. ¿ya me morí?.
Hago el amor cuando me lo piden, abrazo como se supone debe hacerse, me esmero, acaricio, hago piruetas y firuletes sexuales acordes a mi edad. Llueven gemidos, me dicen que siempre he sido buen amante, pero la verdad, no me suena familiar.
Lo único cierto es que estoy sólo conmigo. Me llevo a toda hora, me veo todo el tiempo pero sigo sin saber quien soy ni como vine a parar a estos lares. La verdad es cruel. me marcharé de este mundo cuando en realidad, nunca estuve aquí.

DEJEME EXPLICARLE

Nunca fue fácil para mi enamorarme. No porque no lo quisiera sino, porque siempre es difícil hallar a alguien que me comprenda. Soy muy tímida y reservada. No soy de esas locas que andan por ahí, yo con eso no la voy ¿vió? mi mamá me educó bien y soy muy recatada. Quizás por eso es que me cuesta tanto, tal vez si me soltara más, si fuera más desenfadada, la historia sería otra.
Con Carlos me fue bien de movida. Era tierno, cariñoso y muy educado. De cederte el paso, de abrirte puertas, de tratarte con respeto lo que se dice "a la antigua". Siempre me decía que lo que más le gustaba de mí era que fuese tan femenina porque coso, bordo, hago las tareas de casa, cocino (y muy bien) y hasta me hago la ropa. Esto que llevo puesto ¿ve? me lo hice yo. Siempre fui muy buena con eso, de hecho así me gano la vida, arreglo la ropa del barrio, hago vestidos muy bonitos para fiestas, casamientos, y tengo diseños muy elegantes. No cobro caro, si ahora todos andamos en la mala. Tome, ¿no quiere mi tarjeta? a su señora podría interesarle. Bueno, me fui por las ramas, es que nunca tengo con quien hablar, no tengo amigas, vivo recluida, en fin, se dió de esta manera.
Las cosas marchaban bien pero siempre es igual, tantos meses de noviazgo, los dos ya adultos, tanto franeleo usted sabe, los hombres siempre quieren "eso" y cuanto más se demora más ardientes se ponen. Son como perros en celo. Pese a todo él me esperaba. siempre atento, me decía " no te quiero apurar Elenita (porque no sé si sabía Ud. que me llamo Elena) pero soy un tipo grande, no puedo andar con pendejadas, alguna vez vamos a tener que hacerlo, ¿a que le tenés miedo?" y yo no podía decirle. para nosotras siempre es un dilema, si se lo dás; "pájaro que comió, voló" y se van. Si no se lo das, se van igual. Me pedía al menos que ... ¡como decirle esto! que... haga eso, con la boca, ¿entiende? A mí la idea me horrorizaba porque ya le dije, no soy una loca.
Esa noche estábamos cenando en casa. Después de la sobremesa mientras levantábamos los platos me empezo a toquetear. Me decía cosas tiernas, me besaba en el cuello y le decía "pará Carlos, que está mamá" y él nada, ya estaba enceguecido, parecía un pulpo. No tenía manera de sacarme las manos de encima. Para colmo ella, queriendo ayudarme se hizo la que tenía sueño yéndose a dormir. Yo le supliqué con los ojos pero me miró como diciendo; es ahora o nunca, mientras cerraba la puerta del dormitorio.
Fue como una señal. Me arranco la ropa y metió mano en la entre pierna. ¡Ay DIOS ! no me olvidaré jamás de esa cara, de ese gesto, del estupor, el asco, la desesperación... me iré a la tumba con esa imagen.
Comenzó a golpearme con el puño cerrado totalmente "sacado". Me destrozó a trompadas. Yo no me defendía, en el fondo lo entendía. Es tan duro el desengaño luego de anhelar tanto, sentirse estafado, burlado por los que uno quiere. No podía esperarse otro final. No con él, tan varón, tan a la antigua, tan atento.
La cosa fue cuando me levanto del cuello, literalmente, me llevo hasta la pileta y comenzó a ahorcarme, cerré los ojos porque era insoportable esa mirada. En un momento dejé de sentir, ni las patadas ni los rodillazos, ni los insultos, las manos aplastándome, la falta de aire, la desesperación...
Por eso, déjeme explicarle oficial. No recuerdo cuando ni como agarré el cuchillo y se lo clavé. Sólo recuerdo un instante en donde lo ví de rodillas, las manos agitándose en el aire, tratando inútilmente de taponar la herida mientras la sangre le brotaba a chorros.
Luego vinieron los vecinos, mamá que es un poco sorda y creyó en los ruidos del amor cuando en realidad me estaban matando. Es fea la vejez ¿no? es triste deteriorarse tanto.
Disculpe, otra vez me voy por las ramas. Estoy asustada y confundida. Que no me acerquen un espejo por favor. Ni quiero saber la facha que tengo. Debo estar toda desfigurada y con la pintura corrida de tanto llorar, un desastre completo.
¿Sabe una cosa? hasta el final me llamó "puta". Irónico, ¿no?

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